Cómo afecta a la salud el cambio de estación

Las personas sufren cambios físicos, de ánimo, energía y sueño cuando cambia la estación.

Las variaciones de las condiciones atmosféricas vinculadas al cambio de estación, producen alteraciones físicas y mentales. La reducción progresiva de luz solar que tiene lugar a partir de otoño origina un cambio en la producción de hormonas por parte del cerebro generando más sueño o tristeza.

En el otoño, la reducción del tiempo de luz solar hace que el cerebro aumente la producción de la melatonina, una hormona que regula el sueño. Esta es la causa de que tengamos más sueño, peor ánimo, más hambre y más frío. Por otra parte, algunas investigaciones han constatado la relación entre disminución de luz solar y niveles bajos de serotonina (la hormona del humor) en el cerebro, lo que nos haría estar más tristes.

Varios estudios han llegado a la conclusión de que la humedad perjudica a las personas con artritis, mientras que el frío intenso y la baja presión atmosférica acentúan el dolor en las articulaciones de los reumáticos.

Entre las principales causas, nos encontramos con que, esa disminución de luz solar provoca un cambio hormonal que repercute a nuestro sistema nervioso y a nuestras defensas.

Dado que el cambio de estación provoca una cierta desestabilización en nuestras hormonas, esto puede incidir en nuestras defensas. Por este motivo, es común que nos resfriemos más a menudo o que, simplemente, cojamos alguna que otra gripe (algunas de las enfermedades del otoño más características de esta estación).

En este sentido, lo más adecuado es conocer de qué forma podemos aumentar las defensas, ya que éstas se ven un tanto debilitadas cuando se produce un cambio de estación.

También debemos prestar especial hincapié a nuestro estado de ánimo, puesto que es otro de los elementos que más tienden a afectar a las personas, sobretodo tras el cambio de hora y la disminución de luz solar en los primeros días .

Lo más adecuado es seguir una alimentación sana y saludable, rica en frutas y verduras frescas, y la práctica de ejercicio físico al aire libre.