Cada 20 minutos sufre un ACV una persona que podría haber sido tratada

El accidente cerebro vascular es la segunda causa de muerte más importante. Las formas para prevenirlo. Explica el neurólogo Estol.

El Accidente Cerebro Vascular (ACV) es provocado por el taponamiento o la rotura de una arteria del cerebro. Esta afección es la segunda causa de muerte en Argentina, y el primer motivo de una discapacidad en los adultos mayores, pero también puede ocurrir en personas jóvenes. Cada 20 minutos, una persona muere o termina teniendo una discapacidad por este mal cuando podría haberlo prevenido, o haber sido tratada.

Hay dos tipos de ACV: el ataque cerebrovascular isquémico, el más frecuente, que se produce cuando se tapa una arteria y no llega sangre a una parte del cerebro; o el ataque cerebrovascular hemorrágico, al romperse una arteria dentro del cerebro y provocar una hemorragia y un daño en el sector donde ocurre.

Con ejercicio, una dieta sana y libre de tabaco se puede prevenir, como así también llevando un estricto control de la presión arterial, la diabetes y el colesterol. “Si todo esto se hiciera, el índice disminuiría un 80%“, aseguró el doctor Conrado Estol, Jefe de Neurología del Sanatorio Güemes. El especialista señaló que los primeros tres factores mencionados son hábitos “muy difíciles de cambiar en adultos” y que por eso la educación tiene que comenzar desde los chicos.

Respecto a los tres condicionantes restantes dijo que están “mal tratados” aún en países desarrollados. Y esto, aseguró, sucede por una responsabilidad compartida entre la medicina y los pacientes. “Lo que pasa hoy con el ACV es lo mismo que en 1960 con el infarto de corazón: lo trataban médicos clínicos en un cuarto cualquiera, y así la gente se moría”.

Pero existen mecanismos que dentro de las 4 o 6 primeras horas pueden ayudar, como con una droga que rompe el coágulo que tapa la arteria o su extracción mediante un catéter”, indicó. Por eso, no dudó en considerar como fundamental el papel del paciente para advertir cuando las condiciones no están dadas para el tratamiento.

“Mientras más educado estás y más entendés la enfermedad, más vas a hacer. El punto es educar a la gente para que sepa que no hay unidades coronarias y que no hay especialistas en ACV como cardiólogos para infartos de corazón”, expresó. Esa importancia se incrementa si se tiene en cuenta que el infarto cerebral “es tan frecuente como el cardíaco, tiene tanto tratamiento y casi el mismo índice de mortalidad” pero además deja secuelas.

Para lograr una concientización sobre los puntos anteriores, Estol enfatizó en que se debe “darle poder a la gente, que decida más, concientizarla”. El médico consideró que si el paciente comienza a preguntarse “por qué hay una clínica u hospital sin especialidad en ACV” y por qué “un médico cualquiera” atiende un problema tan complejo “algo va a mejorar”.