Cirugía Bariátrica: “La importancia de la cirugía de la obesidad”

La obesidad clínica severa o mórbida es una enfermedad caracterizada por el exceso de depósito de grasa corporal, progresiva y de tendencia epidémica. Se asocia a una serie de otras patologías graves como la hipertensión arterial, diabetes tipo 2, dislipidemias, enfermedad coronaria, apnea de sueño, artrosis por sobrecarga, enfermedad por reflujo gastroesofágico; así como a una importante repercusión social y laboral produciendo una grave afectación psicológica en la persona que lo padece.

La obesidad grave está relacionada con una mortalidad temprana elevada. El riesgo de padecer diabetes tipo2 aumenta 10 veces con una obesidad moderada y mucho más con la obesidad severa. El riesgo de muerte por cáncer en mujeres obesas aumenta 5.4 por cáncer de endometrio, 3.6 de vesícula, 2.4 de cuello de útero, 1.6 de ovarios, 1.5 de mama. En los hombres severamente obesos aumenta 1.7 el riesgo de muerte por cáncer de colon y 1.7 el de próstata.

Un estudio sueco (SOS) ha mostrado que en 2000 pacientes obesos, la mortalidad de los operados de obesidad bajo a 3, mientras que los que siguieron tratamiento médico con dietas la mortalidad fue de 27. El riesgo de mortalidad se revierte a niveles normales si el individuo operado vuelve a un peso normal.
La Cirugía Bariátrica tiene como objetivo prevenir la morbimortalidad ligada a la obesidad, reducir la comorbilidad asociada y mejorar la calidad de vida, a través de una pérdida de peso suficiente, mantenida en el tiempo y con un mínimo de complicaciones.

La cirugía es necesaria porque es el único método que ha probado su utilidad a largo plazo para el control del obeso mórbido.

Del total de personas que participa en estos programas más del 90% recupera su peso anterior en el curso de un año.