Cirugía bariátrica: no hay milagros sin cambio de vida

Cirugía bariátrica: no hay milagros sin cambio de vida

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La cirugía bariátrica se ha convertido en un recurso clave dentro plan terapéutico contra la obesidad mórbida. Se puede practicar en personas cuyo índice de masa muscular es mayor a 40. Para entenderlo mejor, se considera obeso mórbido a la persona que tiene 40 kilos de más. A veces puede ser menos, todo depende de su contextura física y de la presencia de otras patologías derivadas de esta: diabetes, hipertensión arterial, dislipidemia, apnea del sueño y artrosis.

En todos los casos, los pacientes llegan después de haber fracasado en las dietas. “Aunque se mide el éxito de un tratamiento si el paciente logra perder un 10% de peso, o el 15% en los de más de 130 kilos, sigue siendo insuficiente”, explica Juan Pablo Mendoza, cirujano y Director del grupo Integra, equipo de Cirugía Bariátrica y Tratamiento Integral de la Obesidad.

Una persona de 150 kilos que logra bajar un 20% de su peso y alcanza los 120 kilos seguirá estando por encima de lo que se necesita para devolverle la salud. Las dietas convencionales están indicadas para pacientes con un sobrepeso moderado.

“La cirugía bariátrica consiste en la reducción del tamaño del estómago, en algunos casos asociada a un procedimiento que disminuya la absorción de las grasas. Ayuda a alcanzar una saciedad precoz y a disminuir las porciones de alimento”, señala Mendoza.

No se trata de un procedimiento aislado, sino que forma parte de un plan que incluye el cambio de los hábitos alimentarios y la actividad física regular. “La obesidad es una enfermedad crónica, el paciente debe iabordarla con un plan de actividad física, cambios en el estilo de vida y ayuda psicológica que le permita realizar un tratamiento a largo plazo”, añade el especialista. No hay cura y debe tratarse de por vida. Un paciente que no lo hace puede volver a ganar peso.

Cobertura
Desde que se aprobó la Ley de Trastornos Alimentarios se reconoció a la obesidad como una enfermedad contemplada en el PMO (programa médico obligatorio). Las obras sociales deben cubrir los tratamientos nutricionales, psicológicos y quirúrgicos.

“No obstante, persisten contradicciones. Una de ellas es que para lograr una cobertura de cirugía bariátrica se exige haber fracasado previamente con otros tratamientos que son probadamente ineficaces en este tipo de casos”, advierte el cirujano. Además, el paciente debe ser evaluado por un equipo de profesionales de distintas áreas que avalen la cirugía.

Se puede practicar desde los 18 hasta los 65 años. “En cantidad afecta más a las mujeres, pero los casos más graves se dan en varones”, comenta Mendoza. En las clases bajas son las mujeres las que presentan más índices de obesidad mórbida. Esto eso por la mala alimentación, rica en carbohidratos y grasas. En cambio, en las clases media y alta varones y mujeres sufren por igual. Una franja que preocupa mucho es la de los niños, ya que cada vez hay más casos de obesidad infantil.

Opciones
Hay dos técnicas de cirugía bariátrica: el bypass gástrico y la gastrectomía tubular. La opción por una o por otra dependerá del grado de sobrepeso y de las enfermedades asociadas con la obesidad que presenta el paciente.

El bypass se aplica cuando, además de la obesidad, hay cuadros de diabetes, hipertensión u otras patologías. En cambio, la gastrectomía es viable cuando no se presentan otras enfermedades comorbidas.

Cualquiera de las dos mejoran la calidad de vida del paciente, no solo la salud, sino su inserción social y laboral.

¿Qué pasa aquí?

– En Tucumán la incidencia de obesidad creció de 17% en 2005 al 21% en 2009, por encima del promedio nacional de 18%.

– En la provincia la cirugía que más se practica es la gastrectomía tubular, indicada en pacientes que no presentan otras patologías asociadas a la obesidad mórbida: diabetes, hipertensión, apnea del sueño y artrosis.